La Raíz del Asunto

Pensamientos del Director General del FSC


viernes, 29 abril 2016
Canadá puede convertirse en un modelo de silvicultura responsable. Aquí presentamos las razones…

El director general del FSC, Kim Carstensen, explica por qué Canadá podría convertirse
en un modelo para el resto del mundo por la forma en que aborda los numerosos y complejos desafíos.


Como director general, una de mis funciones principales es la de ayudar a desarrollar los estándares FSC para que reflejen los debates y los problemas de la actualidad, que, naturalmente, varían mucho entre países y regiones. Por esta razón, en lugar de implementar un mismo conjunto de reglas en todo el mundo, permitimos que cada país decida cómo interpretar y utilizar nuestras reglas a nivel nacional. Es un proceso que inevitablemente genera debate, pero eso es algo que considero vital para el crecimiento del FSC como organización.

Canadá, un país que he visitado regularmente en los últimos meses, es el lugar en el que mejor se demuestra este proceso. Solo en Canadá se encuentra un tercio de los bosques certificados FSC, algo que es extremadamente importante para nosotros. No obstante, las cuestiones que allí se debaten le confieren un especial interés al país hoy en día. Si bien se enfrenta a problemas que son propios también de muchas empresas forestales, el modo en que Canadá se está uniendo para hacer frente a estos problemas es único, y creo que establece un punto de referencia para cómo lograr el manejo forestal responsable en el futuro.

Planteamiento de problemas locales

El año pasado, publicamos el primer borrador de nuestros Indicadores Genéricos Internacionales, que constituye nuestra base para que cada país decida cómo desarrollar sus propios estándares nacionales. Poco después de haberlos presentado en Canadá, muchos grupos distintos comenzaron a expresar sus opiniones.

Por un lado, están los grupos indígenas de los bosques de Canadá, que solicitan que el FSC garantice que la opinión de su gente tenga peso en los bosques donde viven. Esto les permitirá acceder a recursos y vivir en la tierra de sus antepasados mientras mantienen y desarrollan su cultura y sus valores espirituales.

Al mismo tiempo, organizaciones ambientales exigen que nuestros estándares protejan fuertemente a las especies en peligro, que, en el caso particular de Canadá, es el caribú de los bosques.

Por otra parte, están las empresas forestales, que quieren entender cómo podrán cosechar suficiente madera para mantener sus industrias y conservar los puestos de trabajo que dependen de ellas. También preguntan qué implicará cumplir con los requisitos de nuestros estándares, especialmente si grupos indígenas u organizaciones ambientales imponen limitaciones a la silvicultura en muchas áreas.

También está el Gobierno canadiense, que es propietario de los bosques de Canadá y solo otorga las tierras en concesión. Para comenzar cualquier actividad forestal, es necesario contar con una autorización gubernamental.

Por último, está la Organización de las Naciones Unidas, que ha convenido una declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas que incluye requisitos para el "consentimiento libre, previo e informado". El objetivo de este concepto es asegurar que los pueblos indígenas tengan voz y voto en lo que sucede con la tierra que habitan antes de que se lleven a cabo acciones, como operaciones forestales. Esto abre las puertas a un gran debate.

Alcanzar una respuesta colectiva

Entonces, ¿cómo responde Canadá a estas cuestiones? Uno podría pensar, justamente, que todo acaba en una disputa interna caótica entre los grupos de actores sociales interesados. Sin embargo, en Canadá vemos que casi todos los actores sociales aúnan esfuerzos para encontrar soluciones constructivas. También vemos Gobiernos que crean iniciativas positivas, como el plan caribú que el Gobierno provincial de Quebec puso en marcha recientemente. Esto proporciona un gran fundamento para el debate entre todos los actores sociales que dependen de los bosques, ya sean sindicatos, ONG, Gobiernos, grupos indígenas o empresas forestales.

En este proceso, se tratan los intereses de todas las partes sin que ninguno prevalezca sobre el resto. Hemos recibido alrededor de 500 páginas de comentarios sobre el primer borrador del nuevo estándar de manejo forestal FSC canadiense. Basándonos en ellos, ahora comenzaremos la siguiente fase de consultas, que tiene como objetivo llegar a un acuerdo sobre el nuevo estándar nacional de Canadá. Entablaremos más debates sobre los diferentes intereses y realizaremos pruebas en campo que nos ayuden a entender cada una de las medidas propuestas en el nuevo estándar.

Sin dudas, es un modelo de trabajo largo y engorroso para lograr estándares nacionales. En mi opinión, sin embargo, es el modo directo para lograr un acuerdo sobre un estándar ambicioso y progresista que definirá la silvicultura canadiense del siglo XXI. Los actores sociales canadienses pueden lograrlo si articulan lo que está en juego. El mantenimiento de bosques productivos y saludables para el beneficio de los habitantes de todo el mundo es nuestra misión central genuina, y estamos aquí para recordárselo a todos los actores sociales. Si no se pierde de vista el objetivo, los pasos para llegar hasta allí serán mucho más sencillos.

Estoy convencido de que, al reunir a los grupos clave de Canadá para que mantengan debates arduos y sinceros, lograremos obtener un estándar nacional practicable. Y esto será más que un logro nacional, porque, a escala internacional, lo que decidamos en Canadá servirá como inspiración para todo el FSC. Es nuestro deber utilizar la democracia como herramienta de trabajo para resolver cuestiones difíciles y, al hacer que el proceso funcione de modo eficaz, Canadá puede convertirse en una lección para todos nosotros y proporcionar un referente para la silvicultura del futuro.


About Kim

Kim CarstensenEl señor Kim Carstensen fue seleccionado para suceder a Andre de Freitas con el respaldo unánime del Consejo Directivo del FSC, cuyos miembros reconocieron que su trayectoria probada como líder mundial de los sectores ambiental y de desarrollo hace que sea extremadamente apropiado para consolidar la posición del FSC como líder mundial en la certificación de manejo forestal.

Derechos: Imagen de Kim (blanco y negro) agradecimiento a Morten Holtum.

© Forest Stewardship Council® · FSC® F000100